miércoles, 1 de septiembre de 2010

La locomotora.

Juan se casó con una locomotora. Durante veinte largos años viene sacando provecho de ella, fruto de un trabajar por cuenta propia que nunca le faltó. Algo acomplejado por la aparatosidad de su máquina, le hace no disfrutar casi nunca del perfecto amor.

1 comentario:

Nahir Lyliam dijo...

Es que el amor no es siempre perfecto