martes, 26 de agosto de 2008

¡Disparad!

Viéndose amenazado por un barco pirata, el capitán ordenó a sus marineros: -¡Disparad!-
-¡Dispara tú!- Le musitaron todos adormecidos.
-¡Despiértense!- exclamó.
-¡Despiértate tú!- Le contestaron, mientras, él seguía soñando con ellos.

1 comentario:

Esencia dijo...

ejem...ejem... la vida misma...jajajja.....Exquisitez de letras.

Con cariño, esencia.