miércoles, 24 de marzo de 2010

Rumbo a la deriva.

El barco se enamoró, y haciendo caso omiso al patrón, puso rumbo a la deriva persiguiendo una preciosa y sensual ballena.

3 comentarios:

Liz Flores dijo...

Cuánta ternura hay en este escrito. Muy bello.

Estelar dijo...

Gracias Liz... no sabes lo que me realza la moral.

Encantado de que te guste.

Besitos.

Pablo Medrano dijo...

Hola Estelar! Pido permiso para participar de tu locura literaria.
Tu relato me ha cautivado, ojalá todos pusiéramos rumbo a la deriva nuestras vidas por un bonito sueño...
Un abrazo